10 escapadas cubanas de película

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Quienes se sorprendieron hace poco con los tres polizontes que llegaron a Estados Unidos en un buque de carga, donde regresaba parte del equipo de filmación de la película “Rápido y furioso”, quizá desconocen que hubo otras escapadas muy sonadas desde la Isla.

Gracias a Radio Bemba, al paquete semanal, las memorias USB y a los medios internacionales, todavía resuena en los oídos de la Isla, la llegada de tres cubanos en el convoy de “Rápidos y Furiosos”.

Según trascendidos, los cubanos que fueron descubiertos al interior del barco que ancló al sur de la Florida, pudieron quedarse en ese país norteño, gracias a la Ley de Ajuste Cubano y su política de “pies secos/pies mojados”.

Pero, ¿es acaso esta la más singular de las fugas en busca del llamado “sueño americano”? La respuesta es No. Habana Linda te resume algunas:

4 de junio de 1969: Un avión de la aerolínea española Iberia salió desde La Habana hasta España con 143 pasajeros a bordo. En el compartimento del tren de aterrizaje del DC-8 iban dos cubanos, Armando Socarrás Ramírez, de 17 años, y Jorge Pérez Blanco de 16. El primero llegó medio muerto de frío, el otro no lo consiguió. Fueron 9 horas de vuelo, bajas temperaturas y falta de oxígeno a 8.800 m de altitud. Según los médicos, Socarras sobrevivió por “hibernación humana”.

29 de abril de 1991: un joven de 29 años fue polizón en un vuelo de Iberia. Lo hizo en la bodega de la aeronave. Antes permaneció dos días en un contenedor de maletas. Llegó milagrosamente vivo al aeropuerto de Barajas, en Madrid.

10 de diciembre del 2002: esta vez el destino fue Canadá. Un cubano de 20 años hizo el trayecto desde La Habana hasta Montreal en el compartimiento delantero de un avión DC-10. Otras versiones periodísticas dijeron que había viajado en el tren de aterrizaje del avión, abrazado a un caño de calefacción. La agencia Reuters citó declaraciones del polizón: “Mis pensamientos eran que necesitaba llegar a Canadá y sobrevivir. A veces me faltó oxígeno. Hacía mucho frío.”

15 de Julio de 2003: Doce cubanos se aventuraron a partir hacia Estados Unidos y fueron interceptados a 14 millas de cayo Isla Morada. Viajaban en un Chevrolet del año 1951, convertido en barco. Los llamados “camionautas” no pudieron llegar a destino y fueron deportados.

Abril 2016: este último caso no tiene nada de singular en cuanto a embarcación. Se trata de 26 cubanos que llegaron a la Florida luego de 30 horas de trayecto desde un punto de Guanabo, al este de La Habana. Lo peculiar de la historia es que en el viaje venían dos policías uniformados que, incluso, colaboraron en la construcción de la balsa.

24 de agosto de 2004: Sandra de los Santos llegó a Miami luego de enviarse ella misma en una caja de madera desde Bahamas. La joven estuvo seis horas dentro del “paquete postal” que fue enviado por DHL desde Nassau. Ahorró cuatro años para hacer esta travesía.

21 de febrero de 2014: El cubano Jorge Armando Martínez, natural de Santa Fe, cruzó el Caribe con solo diez caramelos, una botella de agua y una brújula. Aprendió windsurfing, pero se dedicaba a la Informática. Durante 9 meses entrenó. Calculó que su viaje podría ser de 7 a 8 horas, pero se convirtió en una odisea de 4 días. Llegó a Cayo Marquesa, en La Florida encima de su tabla de surf.

30 de junio de 2012: Yulian Fundora, cruzó el Estrecho de la Florida en una moto acuática adaptada para el trayecto. Lo hizo junto a cuatro amigos. Para guiarse llevaban 2 GPS que se compraron en Cuba. Uno de ellos le costó 10 mil pesos a Yulian. El trayecto duró siete horas.

Agosto de 2012: un grupo de cubanos llegan a Miami después de 6 días, gracias a una embarcación con motor de riego, comprado a un campesino de Cuba por 7 mil dólares. Los 18 balseros, uno de ellos de 70 años, planearon el viaje durante un mes. Llegaron a las costas de West Point Beach.

18 de Febrero de 2014: Henry Vergara Negrín llegó a Cayo Hueso, Estados Unidos en una tabla de vela. Lo hizo junto a otros dos cubanos desde Jibacoa, cerca de la Habana. Llegó después de 9 horas. Iba con una mochila, donde llevaba una botella de agua de litro y medio y un teléfono celular con aplicación GPS. Empeoró el tiempo y dejó de ver a sus amigos en el mar.

Estos no son los únicos casos de cubanos que han tratado de salir de forma extraordinaria de cuba, existen otros que lamentablemente no han logrado llegar a cumplir su sueño americano debido a que estos métodos no siempre son seguros y ponen en riesgo la vida de muchos.

Publicación redactada por Habana Linda

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