Decomisan paquetes a médicos cubanos que están cumpliendo misión en Venezuela

Ailenis Ailén López Romero nunca pensó que todos los bienes que envió a Cuba con una colaboradora de la salud que se encontraba de misión internacionalista en Venezuela serían decomisados.

Mirtha Romero Chávez, madre de Ailenis Ailén López Romero, escribió a la sección Acuse de Recibo del Diario Juventud Rebelde para denunciar que las pertenecías de su hija y de otros colaboradores fueron decomisadas por la Aduana Cubana.

Todo parecía normal, pues de acuerdo con la Resolución 122 de 2009 de la Aduana General de la República de Cuba, a los 24 meses y un día el personal de salud que está de misión tiene derecho a importar al país un set de menaje de casa.

La encargada de llevar el set fue Victoria Casañas Rodríguez, una señora de 66 años a la que le dieron el fin de misión a los 23 meses por motivos de enfermedad, reporta el diario.

Debido a esto los funcionarios responsables de la misión en Venezuela la autorizaron a llevar sus artículos y el de varios de sus compañeros.

Sin embargo, cuando Victoria llegó a Cuba los agentes de aduana le comunicaron que no tenía derecho a recoger sus cosas ni la de sus colegas de trabajo porque no había cumplido los 24 meses que establece la ley. Cuando explicó que tuvo que regresar a la isla por problemas de salud le dieron la posibilidad de extraer sus bienes, pero los de los demás fueron confiscados.

¿Bajo qué fundamento han sido decomisadas el resto de las cajas, cuando a la responsable del set de menaje se le dio la oportunidad de recoger sus pertenencias? ¿Quién responde por los daños y perjuicios causados a esos colaboradores, que aún se encuentran cumpliendo su misión, y desembolsaron parte de sus ingresos económicos para realizar esos envíos? ¿Cómo es posible que no pueda valorarse en su justa medida una situación que amerita ser apreciada de manera humana y consciente, pues la causa de que no se haya podido cumplir con las normas aduanales son subjetivas y no objetivas?”, se pregunta Mirtha.

Ahora su hija y otros colaboradores de la salud están a la espera de que se resuelva su situación y cuestionan tan arbitraria medida.