Diez novelas cubanas que nos llevan al corazón de la Habana

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Por Jocy B Medina – Después de leer estas novelas cubanas, te pueden pasar dos cosas: 1) que sientas que fuiste a la Habana, o 2) que un deseo inmenso de conocerla se apodere de ti, y no tengas otra que comprar un pasaje de avión para ir a visitarla.

Estas 10 joyas de la literatura cubana, más que novelas son un paseo por las calles de la Habana, una ciudad que reinventa su presente con las lágrimas que el pasado fue derramando sobre ella. Escenas tras escena, visitarás desde sus barrios más sucios y recónditos, hasta los más icónicos y lujosos, porque estas novelas son retrato de la ciudad, que es pequeña pero inmensa, descascarada pero colorida, y que, aunque ha sido olvidada por los tiempos, existe, más viva que una niña.

Trilogía sucia de La Habana (Pedro Juan Gutiérrez) expone a la Habana más sucia y cotidiana que hay. Los relatos de Gutierrez recuerdan al “realismo sucio” de Charles Bukowski, con un toque caribeño que ahonda en el lado pobre, borracho, sexual, sucio y hambriento de Cuba. El autor habla sin tapujos, y expone personajes con los cuales uno se tropieza día a día en las calles de la Habana, con una crudeza tremenda y sin pavores por la crudeza de la sexualidad.

Habana Babilonia o Prostitutas en Cuba / 2013 / Amir Valle se convirtió en uno de los mayores éxitos literarios en Cuba, luego de su prohibición por las autoridades que rigen la política cultural en la Isla. Más que una novela es un estudio sobre la prostitución en Cuba durante toda su historia, y en particular sobre el fenómeno más resiente de las “jineteras”, o “prostitutas de nuevo tipo”.

Habana Dura / 2016 / Jocy Medina – Excitante y emotiva, más que una novela, es una mirada a la Habana, a través de los ojos de María, una joven holguinera, que va a la ciudad a hacerse mujer. Desde el icónico Malecón, hasta las callejuelas llenas de ratas que hay detrás de los hoteles, esta novela te pasea por toda la ciudad. Explora ambas caras del turismo sexual en Cuba, y el lado más oscuro de los hombres, en una ciudad, que es casi un personaje de la novela, pues “tira piedras” a todos los que tratan de “alzar vuelo” en tiempos donde solo a golpe de ron, sexo, baile, y mucha picardía, se sobrevive.

 

La Habana en mi balcón /2016 Willema Wong también sucede en una calle de La Habana, cuyos extremos son el cementerio y el mar. La ciudad se mira desde el lente de una joven escritora que vive sola y desde su balcón descifra el sistema social donde subsiste. Ella quiere desprenderse del contexto donde ha nacido, pero aprende que ningún ser es una isla y en su memoria lleva impresas las huellas de historias privadas y públicas. Se entretejen lo íntimo y lo social en un texto hecho de fragmentos, roto, como ella misma.

El Rey de La Habana / 1999 por Pedro Juan Gutiérrez otra vez gana con su novela que es un retrato a la capital, que con su visión desprejuiciada y polémica nos regala una obra que el mismo narrador considera “un estudio sobre la crueldad humana”. Nos lleva a la Habana marginal, a la desenfrenada y a la de personajes sin esperanzas.

La neblina del ayer Leonardo Padura lo mismo se mueve en el mundo del cabaret de los años 50, que el alucinante entramado delincuencial de La Habana contemporánea. Expone las calles de la ciudad en un ámbito que linda con la ilegalidad, ahonda en la difícil situación económica cubana, todo mientras el detective Mario Conde, protagonista de cuatro exitosas novelas anteriores, debe esclarecer un crimen que lo implica.

 Habana Requiem, Vladimir Hernandez nos regala un thriller policiaco, que nos arrastra por las oscuras calles de la Habana, en medio de una Cuba tensa y un Estado que maniobra con una mentalidad insular. La novela ocurre en una Habana marginal, donde la Policía Nacional Revolucionaria se enfrenta al naufragio social, a lo ilícito, a lo cotidiano.

Ante que anochezca / 1999 Reinaldo Arenas – Una novela intensa, que nace en los bajos fondos de La Habana, donde reptan los excluidos del sistema, y continúa con las dificultades de vivir en el exterior hace un repaso a su vida. En la novela rige un escritor, homosexual y disidente y explora la realidad de un exiliado cubano, que se niega a la neutralidad que se esperaba de tal condición. La novela se convirtió en una obra cinematográfica por el cineasta Julian Schnabel.

Todos se van / 2006 Wendy Guerra La novela cuenta la vida de Nieve Guerra, la soledad y temores de su infancia, su paso por un reformatorio y por la escuela Nacional de Arte, el descubrimiento del sexo, y sobre, todo, su profunda sensación de abandono, porque, según comentara la propia autora, «Creo que “todos se van” de todas partes. Hacia afuera, hacia adentro. […] Unos van al aeropuerto, otros al cementerio, otros nos dejan cuidadosamente o de un portazo nos colocan directo en el olvido. […]. Eso no es un asunto cubano propiamente ni el sentimiento de una “generación”».

En la Habana no son tan elegantes, Jorge Ángel Pérez – El escenario: una depauperada cuartería de La Habana Vieja, y el fuego, destructor y purificador, sirven de hilo conductor a los ocho cuentos en los que el autor, que deviene protagonista de uno de ellos, testimonia la tristeza que cerca la vida de unos personajes que buscan a toda costa algún éxito, y terminan sumidos en el desaliento y la desesperanza. A caballo entre lo que se ha dado en llamar neobarroco y el realismo sucio, los bien urdidos cuentos de este volumen ponen al descubierto una Habana muy alejada de la postal turística y el discurso triunfalista.

Autora Jocy B Medina