Empresario cubano acusado de defraudar 238 millones al Medicare deberá ir a juicio

Según el Nuevo Herald un juez federal de la ciudad de la ciudad de Miami Patrick Hunt rechazó la petición de Jorge Emilio Pérez de Morales para desestimar los cargos por los cuales se le acusa.

Ahora el cubano deberá enfrentar juicio acusado de defraudar la cantidad de 238 millones de dólares por pagos ilícitos al Medicare a través del sur de la Florida.

La moción presentada a través de su abogado defensor fue considerada “insólita” por el juez, ya que el acusado se encuentra en España, lugar al que viajó para evitar ser arrestado.

“Si él desea impugnar los cargos en este caso, [Pérez] tendrá que someterse primero a la jurisdicción de este tribunal. En caso de que él desee ir a juicio, las puertas del juzgado federal están, como siempre, abiertas” escribió Hunt en un fallo de nueve páginas.

Ahora Stephen Golembe, abogado de Jorge Emilio Pérez tiene de plazo hasta el viernes para apelar el caso.

El acusado alega que su empresa de remesas es una compañía totalmente legítima que tiene su sede fuera de Estados Unidos, por lo que estas leyes no se aplican en este caso.

La audiencia anterior se extendió por casi dos horas y la mayoría del tiempo transcurrió en un debate entre el juez, el abogado defensor y la fiscalía sobre sí Jorge Emilio Pérez de Morales debía ser considerado un fugitivo de la justicia.

El problema legal es que como aún no ha sido arrestado por el delito que se le imputa no puede ser declarado fugitivo, aunque la acusación piensa lo contrario.

El juez anunció que pronto tomará una decisión sobre el asunto y se la comunicará a las partes.

El medio hermano del acusado ya se declaró culpable de intentar engañar al Medicare, por lo que esto no sienta un buen precedente para Jorge Emilio.

En el encausamiento se acusa a Pérez de usar su compañía de remesas con licencia de Cuba, Caribbean Transfers, para suministrar jugosas cantidades de dinero a personas acusadas de fraude de Medicare en Estados Unidos, a cambio de transferir el dinero sucio obtenido por ellos de Medicare a través de las compañías fachada de Pérez en Canadá, pasando por Trinidad, a Cuba.