Todo lo que debes saber para reclamar a un familiar desde los Estados Unidos siendo residente

Con la eliminación de la política de pies secos/pies mojados se cierra la principal vía de entrada de los migrantes cubanos a los Estados Unidos. Por supuesto la Ley de Ajuste Cubano continúa vigente, pero para poder acogerse a esta las personas deben entrar al país de manera legal, es decir mediante una visa. Todo el que se acerque a las fronteras norteamericanas como ilegal corre el riesgo de ser deportado.

Se abre entonces una nueva forma de salir del país a través del amparo familiar. Un residente permanente en Estados Unidos puede amparar a familiares y de esta forma sacarlos del país.

Ahora bien, quienes pueden ser amparados, aquí se estrecha bastante el concepto de familia pues solamente puede brindarse esta protección a esposo o esposa, hijos solteros menores de 21 años o hijos solteros de cualquier edad, siendo usted residente de Estados Unidos.

Los primeros pasos son llenar el formulario I-130, demostrar que la persona que solicita el amparo es residente norteamericano (posee la tarjeta verde) y presentar un documento que demuestre el parentesco con esa persona, como un certificado de nacimiento, de matrimonio, de divorcio entre otros.

Si el familiar al que se desea amparar se encuentra dentro de los Estados Unidos se puede solicitar un ajuste de estatus para obtener la residencia permanente. En caso de encontrarse en el extranjero la petición se enviará al Centro Nacional de Visas (NVC por su sigla en inglés).  Este organismo envía la petición al consulado estadounidense apropiado y ahí le informarán a su familiar lo que debe hacer.  A este proceso se le conoce como “Tramitación consular”.

Es necesario destacar que la aprobación de la petición no garantiza la obtención de los beneficios, sino que otorga un lugar dentro de la lista para la revisión del caso y la tramitación de la visa.

Con información de Uscis.gov