Testimonio del último cubano que entró a USA amparado por la ley pies secos/pies mojados (VIDEO)

Álvaro Moreno tuvo la suerte que no tuvieron miles de sus compatriotas cubanos que tratan de llegar de manera ilegal a los Estados Unidos. Fue la última persona que pudo cruzar la frontera antes que el expresidente Barack Obama eliminara la política de pies secos/pies mojados. Álvaro compareció en el programa América Tevé donde contó las vicisitudes de su travesía y se alegró de haber podido entrar “por los pelos”.

Relata que el salió de Cuba vía Guyana, un destino muy utilizado por todo aquel que deseaba abandonar la Isla, sobre todo luego que ecuador eliminara el libre visado para los cubanos. Cuenta que logró llegar a la frontera norteamericana el día 12 de enero y logró comenzar sus trámites mucho antes de lo que decía su cita, esta casualidad permitió que su proceso de entrada al país se diera antes de que eliminara la política secos/pies mojados. “Tuve una suerte inmensa porque a mí no me tocaba estar aquí” declaró.

Dice que cuando logró cruzar sintió una alegría inmensa frases como “ya estoy donde quería” y “coroné, coroné” fueron las primeras que dijo cuándo sus amigos intentaron contactarlo vía telefónica y por Facebook. El joven califica su travesía como trepidante, salió el 3 de diciembre de 2016 de Cuba y tardó un mes y ocho días en llegar a Laredo. Formaba parte de un grupo de 11 personas entre las cuales se encontraban 2 mujeres, a ellos se sumó una señora mayor a la que le costaba mucho seguir el paso del grupo y Álvaro decidió ayudarla.

Una de las peores partes de la travesía fue atravesar la selva que divide Colombia y Panamá fundamentalmente la “Loma de la muerte”, una montaña de más de 1500 metros de altura, muy inclinada, bautizada así por la cantidad de personas que han perdido la vida escalándola. En el camino se encontró con niños de meses, mujeres embarazadas que sufrieron mucho. Agradeció a la guardia panameña por protegerlos de los coyotes y brindarles asilo.

Sin embargo según sus palabras “México fue lo peor, peor incluso que Colombia”, “todo el que se acercaba a nosotros era con el objetivo de sacarnos dinero”. En esa nación estuvo alrededor de 20 días mientras esperaba por el permiso que le permitiera continuar el viaje. Dice que se enteró del cambio de ley cuando llegó a Estados Unidos, de su grupo solamente dos consiguieron entrar, los demás quedaron en México, “todavía estoy agradecido de mi suerte” culminó.