Matrimonio cubano muy felices de tener trillizos

0 482

Rubisel Ortega y su esposa Suleidys son un matrimonio cubano residente en Artemisa que recibieron una gran sorpresa, pues estaban deseando tener otro hijo para ampliar la familia, pero no imaginaron que tendrían trillizos, informó el diario el Artemiseño.

“¿A qué padre en busca de un segundo hijo, le dicen que le vienen tres más, y no se asusta, no se pone pálido? Me tuve que sentar, porque me asusté, la verdad”, declaró Ortega cuando supo la noticia.

Aunque los niños han sido una bendición y todos están muy felices con su llegada al mundo, el embarazo fue muy complicado pues Suleidys comenzó a padecer de síndrome nefrótico y tuvo que ser ingresada.

El nefrólogo que la atendió le explicó que sería un embarazo de alto riesgo y le habló de la posibilidad de interrumpirlo, sin embargo, ella no lo dudó y dijo que iba a tener a sus bebés sin importar las consecuencias.

Rubisel y Suleidys llevan veinte años de casados, se conocieron cuando ambos tenían 15 años en el preuniversitario Manuel Ascunce, él es ingeniero eléctrico y ella licenciada en Matemática-Computación.

“Nos casamos el 9 de diciembre de 2005. Cursábamos el último año de la carrera, y vivíamos solos, aunque fungíamos como matrimonio únicamente sábado y domingo. La niña nació en enero de 2007. No habíamos tenido mucho tiempo para concebir otro hijo. En agosto de 2016, íbamos a tener una segunda niñita, pero con siete meses le diagnosticaron una malformación, y fue necesario interrumpir el embarazo. Ella quedó devastada”, contó Rubisel.

En febrero de este año el esposo estaba en la isla de vacaciones, pues cumplía misión internacionalista en Bolivia y cuando se enteró de la noticia decidió que se reincorporaría solamente hasta que ella cumpliera 20 semanas y cuando regresó a Cuba la encontró ingresada.

“Allí estaba desde el 14 de mayo, en la Sala de Gestantes. Le había subido la presión y los médicos decidieron hospitalizarla. Nosotros somos una familia pequeña. Por su parte, los padres y su abuelita de 90 años, y viven en Puerta La Güira; por la mía, mis papás, mi hermana y yo, vivimos en Las Cañas. Necesitaba mucho mi apoyo, mi presencia. Le llevábamos desayuno, almuerzo y comida todos los días. Además, nuestra hija Sheyla también requería cuidados”, expresó.

Finalmente, el 15 de septiembre Suleidys tuvo que ser trasladada de urgencia a la sala de Cuidados Prenatales pues le subió la presión, le aumentó la creatinina y los doctores decidieron realizar la cesárea.

“No podía comprometer la salud de mi esposa por darle más tiempo a los niños. A ellos les habían hecho la maduración pulmonar desde las 26 semanas, previendo una situación así. A las 4:50 de la tarde me dijeron que los tres bebés habían nacido bien, y ella estaba delicada”, narró el padre.

El primero en nacer fue Kevin Michel que pesó 1900 gramos, luego llegó Dayron Leonel, con 2050 y Brayan Rubisel de 1600 gramos y permanecieron casi un mes en la unidad de Cuidados Intensivos.

Ya la mamá y los niños están en casa, pero una enfermera la visita todos los días para asegurarse que estén bien.

Leave A Reply

Your email address will not be published.