Muere joven en La Habana por disputar un “almendrón”

Foto: Cubanet
0 2

LA HABANA, Cuba.- La tarde del domingo falleció apuñaleado un joven de 19 años, durante una riña acontecida en el municipio Boyeros. El incidente ocurrió cuando el centro recreativo Río Cristal cerró las puertas en la jornada y a la salida más de cincuenta personas intentaron conseguir un taxi para regresar a casa.

Roberlandy Jiménez, amigo de la víctima que estuvo presente durante el episodio violento, comunicó que el fallecido se nombra Mario Osorio Nodarse, residente del poblado Santiago de las Vegas.

Según Jiménez, “el tumulto” de asistentes a Río Cristal se acumuló en la Avenida Nguyen Van Troi, “cazando a los almendrones” que se detenían a recoger pasajeros.

Alega que “todo el mundo andaba medio ‘volao’ (borracho) y en piquetes (grupos), y cada vez que  algún carro paraba se formaba tremenda ‘rufa’ (guapería) para montar”.

Lisbán Alberto Suárez Godoy, el otro acompañante de Osorio y Jiménez, relata que tras media hora de espera finalmente lograron acceder a uno de  los almendrones, pero al momento de abordar llegaron “otros cinco” que reclamaron haber sacado primero la mano al vehículo, y que por lo tanto les correspondía el transporte.

“Entonces ‘el guajiro’ (Osorio) dijo que no nos dejáramos provocar y que subiéramos rápido sin discutir. Fue cuando uno de ellos sacó un cuchillo y gritando no sé cuántas ofensas se lo metió por la barriga. El guajiro, que estaba ya con la puerta abierta para sentarse, no tuvo chance de moverse o correr. Quienes sí se mandaron a correr fueron ellos (los atacantes), al igual que el chofer de la máquina”, describió Suárez.

Ambas fuentes consultadas, refieren que Osorio fue trasladado inmediatamente al Hospital Clínico Quirúrgico de 26, donde falleció aproximadamente una hora después de ser herido.

El centro recreativo Río Cristal funciona los fines de semana con ofertas de piscina y gastronomía criolla, además de música grabada o conciertos en vivo de reguetoneros  y orquestas de música popular bailable.

Liz Ania Chaperón, asidua visitante del lugar, expone que dentro del recinto “nunca pasa nada porque la administración tiene un cuerpo de seguridad particular que mete miedo, nadie se atreve, pero la ‘casan’ (vigilan) y de la puerta para fuera casi siempre se forma”.

Noticia de CubaNet

You might also like